El teatro del Azar muestra el alma del actor en su obra Ñaque
jueves, 22 de agosto de 2002
CULTURA · La última actuación de los Escenarios de Verano de anoche permitió disfrutar de Ñaque o de piojos y actores, en una magnífica representación de Carlos Tapia y Jesús Puebla, los actores de Teatro del Azar que daban vida a Solano y Ríos.
Su propuesta de ver el teatro dentro del teatro se palma ante al fuerza interpretativa de los dos actores, que llegan al escenario cargando un viejo arcón en el que está toda su historia teatral.
Con un retraso de 400 años llegan al escenario mostrando sus dudas como actores y por extensión sobre la misma existencia humana.
Solano y Ríos, los únicos protagonistas de la obra, se sientan frente al público, esos que sólo miran y escuchan, para ver cómo reaccionan.
Ellos sólo son actores "mitad mendigos y mitad rameras", como dicen en su texto, y según Solano lo hicieron para sentir algo.
Tapia y Puebla, fuera ya de su papel, se mostraron satisfechos con la reacción de un público respetuoso y atento "que ha entendido la propuesta" y se convirtió en el tercer actor.
Al inicio de su obra lo saben, el público no va al teatro, ellos ya están en la sala, esperando a los actores por eso ellos deben mostrar la condición del actor, sus anhelos, debilidades, dudas y necesidades...
Para los miembros de Teatro del Azar estas iniciativas como los Escenarios de Verano permiten acercar al público el teatro y aunque la ven bien, consideran que todavía se puede hacer más realizando talleres y permitiendo que diversas actividades den a conocer el teatro todo el año.
Ahora continuarán su gira y mañana estarán en Ciudad Rodrigo en la Feria de Teatro de la localidad salmantina.
Después darán su homenaje en Fuentecén a Hanna, una de las compañeras fallecidas en accidente de tráfico a la que va dedicada la obra, junto a Canito y Anuska, los otros dos miembros de la compañía que perdieron la vida en el accidente.
Sus diversos montajes, como teatro de sala o de calle, quizás les permitan volver a San Esteban en otra ocasión.
Con un retraso de 400 años llegan al escenario mostrando sus dudas como actores y por extensión sobre la misma existencia humana.
Solano y Ríos, los únicos protagonistas de la obra, se sientan frente al público, esos que sólo miran y escuchan, para ver cómo reaccionan.
Ellos sólo son actores "mitad mendigos y mitad rameras", como dicen en su texto, y según Solano lo hicieron para sentir algo.
Tapia y Puebla, fuera ya de su papel, se mostraron satisfechos con la reacción de un público respetuoso y atento "que ha entendido la propuesta" y se convirtió en el tercer actor.
Al inicio de su obra lo saben, el público no va al teatro, ellos ya están en la sala, esperando a los actores por eso ellos deben mostrar la condición del actor, sus anhelos, debilidades, dudas y necesidades...
Para los miembros de Teatro del Azar estas iniciativas como los Escenarios de Verano permiten acercar al público el teatro y aunque la ven bien, consideran que todavía se puede hacer más realizando talleres y permitiendo que diversas actividades den a conocer el teatro todo el año.
Ahora continuarán su gira y mañana estarán en Ciudad Rodrigo en la Feria de Teatro de la localidad salmantina.
Después darán su homenaje en Fuentecén a Hanna, una de las compañeras fallecidas en accidente de tráfico a la que va dedicada la obra, junto a Canito y Anuska, los otros dos miembros de la compañía que perdieron la vida en el accidente.
Sus diversos montajes, como teatro de sala o de calle, quizás les permitan volver a San Esteban en otra ocasión.
Informa Ana Hernando