El día de las peñas como preludio a las fiestas patronales
sábado, 27 de julio de 2002
FIESTAS · Con el buen tiempo como aliado, los sanestebeños celebraron ayer el día de las peñas como preludio de las fiestas patronales que se celebrarán del 7 al 11 de septiembre.
Una chocolatada, la comida de hermandad y la música sirvieron de programa para que los distintos peñistas que componen la asociación de peñas pudieran vivir un adelanto del día de las peñas en el último sábado de julio.
La mañana comenzó con la chocolatada que los chicos del Cubete organizaron en la Placituela para todos los que desearan acercarse a desayunar con ellos.
Una amalgaba de colores se hizo dueña de esta tranquila plaza, para comenzar con fuerzas los actos de la mañana.
Chalecos de diversos colores y la alegría y energía del inicio de los actos festivos programados por la asociación de peñas que, junto con el ayuntamiento y los bares y restaurantes de la localidad, rescataron del olvido esta singular fiesta.
Las charangas, de la misma peña o unidas entre varios músicos recorrieron las calles de la villa centrándose en la zona de la carretera, donde pararon a la hora del vermut para disfrutar de unos vinos y cañas en compañía de los miembros de su peña.
Después todos juntos se dirigieron a la zona de los colegios donde las peñas ya habían preparado las mesas para disfrutar de una tradicional paella o de un buen asado, con el que comenzar el día.
Allí la música volvió a ser protagonista y los sanestebeños disfrutaron de una tarde tranquila acompañados por la música de dulzainas, guitarras y tambores.
También los pequeños tuvieron su protagonismo, con el parque infantil que se había preparado en la zona del frontón.
Coches, colchonetas y toboganes de colores les permitieron disfrutar de la mañana para prepararse para las cucañas que las peñas les habían preparado en los patios del colegio en la tarde de este día festivo.
Después la fiesta continúo en la misma zona de la comida gracias a los juegos y a las charangas para despedirse con el tradicional baile en la Plaza Mayor, en esta ocasión de la mano de la orquesta Verde mar, que alargó la fiesta a los sanestebeños hasta altas horas de la madrugada.
La mañana comenzó con la chocolatada que los chicos del Cubete organizaron en la Placituela para todos los que desearan acercarse a desayunar con ellos.
Una amalgaba de colores se hizo dueña de esta tranquila plaza, para comenzar con fuerzas los actos de la mañana.
Chalecos de diversos colores y la alegría y energía del inicio de los actos festivos programados por la asociación de peñas que, junto con el ayuntamiento y los bares y restaurantes de la localidad, rescataron del olvido esta singular fiesta.
Las charangas, de la misma peña o unidas entre varios músicos recorrieron las calles de la villa centrándose en la zona de la carretera, donde pararon a la hora del vermut para disfrutar de unos vinos y cañas en compañía de los miembros de su peña.
Después todos juntos se dirigieron a la zona de los colegios donde las peñas ya habían preparado las mesas para disfrutar de una tradicional paella o de un buen asado, con el que comenzar el día.
Allí la música volvió a ser protagonista y los sanestebeños disfrutaron de una tarde tranquila acompañados por la música de dulzainas, guitarras y tambores.
También los pequeños tuvieron su protagonismo, con el parque infantil que se había preparado en la zona del frontón.
Coches, colchonetas y toboganes de colores les permitieron disfrutar de la mañana para prepararse para las cucañas que las peñas les habían preparado en los patios del colegio en la tarde de este día festivo.
Después la fiesta continúo en la misma zona de la comida gracias a los juegos y a las charangas para despedirse con el tradicional baile en la Plaza Mayor, en esta ocasión de la mano de la orquesta Verde mar, que alargó la fiesta a los sanestebeños hasta altas horas de la madrugada.
Informa Ana Hernando