El belén viviente se consolida como felicitación navideña

El belén viviente se consolida como felicitación navideña
jueves, 26 de diciembre de 2002

CULTURA · Ochenta y cuatro actores bajan por las escaleras del Sotillo para ocupar sus hogares en una ficticia aldea llamada Belén. Así comienza el Belén viviente de San Esteban de Gormaz que se ha celebrado por séptimo año consecutivo.

El buen tiempo y el afán de los sanestebeños permitió en la noche de ayer que se abarrotara la zona del puente y que hasta hubiera vecinos asomados en los numerosos balcones de la avenida de Valladolid para ver este espectáculo que es uno de los platos fuertes del programa navideño y que este año ha estado dirigido por Fernando García y Teresa de Diego.

Con mejor iluminación que nunca y un nuevo guión que iba leyendo, magistralmente, Cristina Izquierdo, se iban sucediendo los hechos que acontecieron hacen 2.002 años en Belén de Judea, unos hechos que a la protagonista se los había contado su propio abuelo.

Así van apareciendo carpinteros, pastores, agricultores, herreros, molineros, panaderos, leñadores y posaderos que no pueden acoger a un José y María llegados hasta ese Sotillo en burra y que tiene que trasladarse a un portal.

Una vida muy distinta a la de ahora se va mostrando a los numerosos espectadores que abarrotan la zona para ver esta forma de entender la Navidad “artesanal a base de esfuerzo y sudor” como dicen en el texto que se hacían antes las cosas.

Un juego de luces y varios fuegos artificiales anuncian el momento cumbre: Dios ha nacido en el Sotillo, porque durante la media hora que duró la representación el espectador se sentía trasladado en el tiempo y el espacio a Belén.

Si anoche hubiera vuelto a nacer igual habría elegido como lugar para venir al mundo este paraje, por si no era así, los casi cien participantes de este montaje ofrecieron a vecinos y visitantes la más bella historia de esperanza, amor y entrega de estas Navidades.
Informa Ana Hernando