Se celebra el día de la Paz buscando la integración
lunes, 29 de enero de 2001
OCIO · El acto tuvo lugar el sábado a las ocho de la tarde en la plaza mayor de la localidad ribereña y contó con la participación de diversas asociaciones locales y del delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Soria.
Por segundo año consecutivo los sanestebeños celebraron el día de la paz con un motivo muy especial: la integración de los inmigrantes.
El acto, que tuvo lugar el sábado a las ocho de la tarde en la plaza mayor de la localidad ribereña, contó con la participación de diversas asociaciones locales y del delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Soria, Alberto Gañán.
Aunque el día de la paz se celebra mañana en todo el mundo, desde San Esteban quisieron anticiparse a una jornada con más público. Lo dedicaron a la inmigración, debido al momento en el que se vive, ya que gente de otros países y otras culturas se han animado a vivir entre los sanestebeños, para mejorar sus condiciones de vida y han tenido que abandonar sus respectivos países para huir de la miseria en la que se encontraban, bien por catástrofes naturales o políticas.
Así lo quiso reflejar Pilar de los Mozos, encargada del C.E.A.S. Ribera del Duero, en su presentación del acto, que consiguió reunir a multitud de vecinos que fueron llenando la plaza mayor.
Quisieron lanzar un mensaje de solidaridad y tolerancia con estos nuevos vecinos, para conseguir una buen convivencia, como forma de entender la paz en la comarca.
Durante los cincuenta minutos que duró el acto, se fueron acercando al micrófono los representantes de las diversas asociaciones sanestebeñas para leer un mensaje escrito por niños del colegio sobre la solidaridad y la ayuda.
El primero en hablar fue el representante de Cruz Roja Juventud, Roberto Perdiguero, que leyó una carta de solidaridad con el Salvador, precisamente esta organización había instalado un pequeño escaparate para que los vecinos dejaran sus donativos y pudieran comprar los trabajos manuales realizados por los chicos, con el fin de recaudar fondos que destinar a este país azotado por el terremoto.
A continuación una representación de Juncares leyó una carta de un niño sobre sus nuevos vecinos llegados de otros países. A continuación la Asociación de la tercera edad, San Miguel, quien también se solidarizó con los inmigrantes.
También el párroco local, Fortunato Antón, quiso dejar claro que el mensaje de paz no puede ser sólo de una hora, sino de todo el año y que la paz falta por que falta amor y la justicia. Por lo que pidió al pueblo de San Esteban que fueran acogedores.
A continuación siguieron leyendo trabajos Miguel Ángel Gozalo y el alcalde de San Esteban de Gormaz, José Antonio Alcalá Carralcázar, que también leyó una carta de ánimo a los que peor lo están pasando, las víctimas del terremoto y del huracán Mitch, los salvadoreños. Las últimas palabras las pronunció el delegado territorial, con un mensaje de esperanza.
La música también se dejó notar y unos niños pequeños tomaron el micrófono para leer una poesía y cantar entre todos la canción «Ya no hay razas ya no hay color». Un niño de una familia de ecuatorianos que se han asentado en San Esteban aprovechó el acto para agradecer la acogida y ayuda brindada.
La clausura corrió a cargo de una representación de guiñol de los chavales del instituto y de la música de la asociación local Salmonete Band.
El acto, que tuvo lugar el sábado a las ocho de la tarde en la plaza mayor de la localidad ribereña, contó con la participación de diversas asociaciones locales y del delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Soria, Alberto Gañán.
Aunque el día de la paz se celebra mañana en todo el mundo, desde San Esteban quisieron anticiparse a una jornada con más público. Lo dedicaron a la inmigración, debido al momento en el que se vive, ya que gente de otros países y otras culturas se han animado a vivir entre los sanestebeños, para mejorar sus condiciones de vida y han tenido que abandonar sus respectivos países para huir de la miseria en la que se encontraban, bien por catástrofes naturales o políticas.
Así lo quiso reflejar Pilar de los Mozos, encargada del C.E.A.S. Ribera del Duero, en su presentación del acto, que consiguió reunir a multitud de vecinos que fueron llenando la plaza mayor.
Quisieron lanzar un mensaje de solidaridad y tolerancia con estos nuevos vecinos, para conseguir una buen convivencia, como forma de entender la paz en la comarca.
Durante los cincuenta minutos que duró el acto, se fueron acercando al micrófono los representantes de las diversas asociaciones sanestebeñas para leer un mensaje escrito por niños del colegio sobre la solidaridad y la ayuda.
El primero en hablar fue el representante de Cruz Roja Juventud, Roberto Perdiguero, que leyó una carta de solidaridad con el Salvador, precisamente esta organización había instalado un pequeño escaparate para que los vecinos dejaran sus donativos y pudieran comprar los trabajos manuales realizados por los chicos, con el fin de recaudar fondos que destinar a este país azotado por el terremoto.
A continuación una representación de Juncares leyó una carta de un niño sobre sus nuevos vecinos llegados de otros países. A continuación la Asociación de la tercera edad, San Miguel, quien también se solidarizó con los inmigrantes.
También el párroco local, Fortunato Antón, quiso dejar claro que el mensaje de paz no puede ser sólo de una hora, sino de todo el año y que la paz falta por que falta amor y la justicia. Por lo que pidió al pueblo de San Esteban que fueran acogedores.
A continuación siguieron leyendo trabajos Miguel Ángel Gozalo y el alcalde de San Esteban de Gormaz, José Antonio Alcalá Carralcázar, que también leyó una carta de ánimo a los que peor lo están pasando, las víctimas del terremoto y del huracán Mitch, los salvadoreños. Las últimas palabras las pronunció el delegado territorial, con un mensaje de esperanza.
La música también se dejó notar y unos niños pequeños tomaron el micrófono para leer una poesía y cantar entre todos la canción «Ya no hay razas ya no hay color». Un niño de una familia de ecuatorianos que se han asentado en San Esteban aprovechó el acto para agradecer la acogida y ayuda brindada.
La clausura corrió a cargo de una representación de guiñol de los chavales del instituto y de la música de la asociación local Salmonete Band.
Informa Ana Hernando