Los alumnos regresan satisfechos de la ruta de los Comuneros

Los alumnos regresan satisfechos de la ruta de los Comuneros
martes, 24 de abril de 2001

DEPORTES · Más cansados, pero con la misma ilusión que hacía cuatro días. Los 57 chicos de la Escuela Hogar Alfonso VIII de San Esteban de Gormaz regresaban a casa el lunes.

Más cansados, pero con la misma ilusión que hacía cuatro días. Los 57 chicos de la Escuela Hogar Alfonso VIII de San Esteban de Gormaz regresaban a casa el lunes, después de haber recorrido 225 kilómetros en bicicleta, los que separan la localidad ribereña de Villalar de los Comuneros, la localidad vallisoletana donde se rinde homenaje a los Comuneros de Castilla.

La marcha cicloturística comenzó el viernes a las ocho de la mañana y ese primer día llegaron hasta Roa de Duero, donde pasaron la noche en el polideportivo. Superaron el intenso frío y el fuerte viento que les acompañó todo el camino y los chavales se portaron estupendamente, según el organizador y responsable de esta actividad, Vidal Lamata, quien resaltó el extraordinario trato recibido en todas las localidades por las que pasaron.

La presencia de los sanestebeños en la ruta no era silenciosa, cada vez que llegaban a la plaza del pueblo en el que descansaban encendían el radiocasete y hacían sonar la música del Canto a la esperanza y bailaban una jota castellana. Quizás por eso su presencia junto al monolito de Villalar era esperado. Su llegada a la campa fue ruidosa y animada. La gente “sabía que éramos nosotros”- afirmaba Vidal Lamata- “y nos daban ánimos”.

La actividad, que estaba organizada por la Escuela Hogar y Primaria del Colegio Virgen del Rivero, pero ha contado con la colaboración de distintos organismos, como la asamblea local de Cruz Roja, que puso a disposición de los deportistas una ambulancia todo el recorrido para realizar los servicios preventivos, el Ayuntamiento ribereño, que pagó el autobús en el que regresaron a San Esteban de Gormaz, o Construcciones Montón, Caja Duero, Bodegas Gormaz, Saldos Muñoz y Mancomunidad Mío Cid, entre otras muchas empresas y asociaciones que Lamata quiso resaltar, porque la actividad había sido posible gracias a estas ayudas, ya que los participantes pagaron sólo 3.500 pesetas, que se destinaban a pagar comida y seguros.

La demanda es creciente, y para Vidal, si los chavales de entre 12 y 18 años lo siguen pidiendo habrá que hacerlo. Por eso ya se han puesto a pensar en la del próximo año, que puede estar encaminada a Calatañazor, para festejar la muerte de Almanzor.

Esta es la cuarta ruta que realizan, después del Destierro del Cid, la Afrenda de Corpes y las Merindades pero de la de este año destacan la actuación que presenciaron el Torrelobatón de la historia de los comuneros, cantada y bailada por la gente del pueblo, quizás dentro de poco ellos también formen parte de la historia de esa Castilla que se recorren a pedales.
Informa Ana Hernando