El Huracán continúa su estudio en la fábrica de harinas
sábado, 10 de marzo de 2001
OCIO · La Asociación Cultural El Huracán ha protagonizado la segunda sesión del marzo cultural con la visita a una de las empresas más antiguas de la localidad, la fábricas de harinas Hijos García del Valle.
La Asociación Cultural El Huracán ha protagonizado la segunda sesión del marzo cultural con la visita a una de las empresas más antiguas de la localidad, la fábricas de harinas Hijos García del Valle. Las 50 personas que han asistido a esta visita guiada han contado con las explicaciones de los dos propietarios de la fábrica, Jaime y Pablo García, y de un ex trabajador, Santos Peñalba que han ido contando la historia de esta industria que ha ido adaptándose a los cambios tecnológicos que le pedía el mundo industrial.
Lejos queda la fábrica de harinas y electricidad que montaron unos ingenieros alemanes en San Esteban en el año 1.922 para aprovechar el agua del Duero. Actualmente desde esta empresa sanestebeña se consiguen diferentes tipos de harinas para abastecer el mercado nacional y también están trabajando en la nueva central eléctrica que permitirá tener mayor potencia para mejorar su trabajo.
En la sala de molienda explicaron como se produce el proceso desde que llega el trigo hasta que sale harina empaquetada. La fábrica de harinas cuenta con un laboratorio para que se analice todo el trigo y la harina y sus silos están preparados para alojar 800.000 kilos de grano, aunque no de ellos se utiliza para almacenar centeno.
La harinas sanestebeñas se distribuyen por todo el mercado nacional y han conseguido llegar a realizar catorce variedades diferentes de este producto, que se envasa en sacos de 50 y 25 kilos, big-bags y se envía incluso en caminos cisternas.
Esta es una empresa de tradición familiar que fundó inicialmente el abuelo de los actuales empresarios, Isaac García Alonso, que cuenta con una calle en San Esteban que lleva su nombre. Durante la visita también se habló de la figura de Javier García del Valle, fallecido el año pasado, que montó diferentes empresas en la localidad entre los años 40 y 80.
Con esta visita el Huracán ha comenzado a mostrar a los sanestebeños una parte de su historia que sigue viva, pero que muchos desconocen. La visita finalizó con el recuerdo de un saquito de harina que permitirá a los que desconocían un producto autóctono saber qué se hace en San Esteban.
Lejos queda la fábrica de harinas y electricidad que montaron unos ingenieros alemanes en San Esteban en el año 1.922 para aprovechar el agua del Duero. Actualmente desde esta empresa sanestebeña se consiguen diferentes tipos de harinas para abastecer el mercado nacional y también están trabajando en la nueva central eléctrica que permitirá tener mayor potencia para mejorar su trabajo.
En la sala de molienda explicaron como se produce el proceso desde que llega el trigo hasta que sale harina empaquetada. La fábrica de harinas cuenta con un laboratorio para que se analice todo el trigo y la harina y sus silos están preparados para alojar 800.000 kilos de grano, aunque no de ellos se utiliza para almacenar centeno.
La harinas sanestebeñas se distribuyen por todo el mercado nacional y han conseguido llegar a realizar catorce variedades diferentes de este producto, que se envasa en sacos de 50 y 25 kilos, big-bags y se envía incluso en caminos cisternas.
Esta es una empresa de tradición familiar que fundó inicialmente el abuelo de los actuales empresarios, Isaac García Alonso, que cuenta con una calle en San Esteban que lleva su nombre. Durante la visita también se habló de la figura de Javier García del Valle, fallecido el año pasado, que montó diferentes empresas en la localidad entre los años 40 y 80.
Con esta visita el Huracán ha comenzado a mostrar a los sanestebeños una parte de su historia que sigue viva, pero que muchos desconocen. La visita finalizó con el recuerdo de un saquito de harina que permitirá a los que desconocían un producto autóctono saber qué se hace en San Esteban.
Informa Ana Hernando