El Huracán celebran su tradicional fiesta de la Matanza
jueves, 15 de febrero de 2001
GASTRONOMíA · El Huracán no sólo vive en fiestas, durante todo el año realizan diversas actividades como el Marzo Cultural. Una de las fiestas de mayor tradición en la zona es la matanza.
El Huracán no sólo vive en fiestas, durante todo el año realizan diversas actividades como el Marzo Cultural. Una de las fiestas de mayor tradición en la zona es la matanza. Por sexto año consecutivo, los componentes de esta peña se reunieron en la sede que poseen en la antigua estación de tren para vivir su Jornada de la Matanza.
A primera hora de la mañana se reunieron para matar el cerdo, una materia primaria con la que elaborar el resto de la fiesta. Cumpliendo con los requisitos que impone la normativa europea para sacrificar al animal dieron muerte el berraco y después lo chamuscaron con paja y lo lavaron con agua hirviendo.
Así el animal estaba preparado para el oreo, justo después de haberlo abierto en canal.
Tuvieron que esperar a la hora del almuerzo para conseguir probar los primeros productos del cerdo. Así unos torreznos sirvieron de alimento a media mañana a los numerosos componentes de la peña. Prepararon unas morcillas que se fueron cociendo a lo largo de la mañana y cerraron el acto con la comida para todos los peñistas en la que se pudo comprobar la calidad del cocido castellano.
La iniciativa de esta actividad, que contó con numerosa presencia a pesar del buen tiempo, nació de los más pequeños de la peña, que nunca habían participado en una matanza. Sus padres decidieron realizar esta actividad para que sus retoños vieran una popular fiestas castellana, que está perdiendo sus seguidores.
La matanza sirve no sólo como fiesta culinaria, sino como convivencia entre todos los miembros de la peña, que se preparan ya para su próximo acto multitudinario: el marzo cultural. Este año los actos se desarrollarán del 3 al 31 de marzo y se enfocará a la industria local. Se dará un repaso a las diferentes industrias ribereñas y se hará un recorrido por las bodegas de San Esteban.
A primera hora de la mañana se reunieron para matar el cerdo, una materia primaria con la que elaborar el resto de la fiesta. Cumpliendo con los requisitos que impone la normativa europea para sacrificar al animal dieron muerte el berraco y después lo chamuscaron con paja y lo lavaron con agua hirviendo.
Así el animal estaba preparado para el oreo, justo después de haberlo abierto en canal.
Tuvieron que esperar a la hora del almuerzo para conseguir probar los primeros productos del cerdo. Así unos torreznos sirvieron de alimento a media mañana a los numerosos componentes de la peña. Prepararon unas morcillas que se fueron cociendo a lo largo de la mañana y cerraron el acto con la comida para todos los peñistas en la que se pudo comprobar la calidad del cocido castellano.
La iniciativa de esta actividad, que contó con numerosa presencia a pesar del buen tiempo, nació de los más pequeños de la peña, que nunca habían participado en una matanza. Sus padres decidieron realizar esta actividad para que sus retoños vieran una popular fiestas castellana, que está perdiendo sus seguidores.
La matanza sirve no sólo como fiesta culinaria, sino como convivencia entre todos los miembros de la peña, que se preparan ya para su próximo acto multitudinario: el marzo cultural. Este año los actos se desarrollarán del 3 al 31 de marzo y se enfocará a la industria local. Se dará un repaso a las diferentes industrias ribereñas y se hará un recorrido por las bodegas de San Esteban.
Informa Ana Hernando