El Cencerro sabe disfrutar de las fiestas de San Esteban

El Cencerro sabe disfrutar de las fiestas de San Esteban
sábado, 8 de septiembre de 2001

FIESTAS · Ser una peña multitudinaria en San Esteban no es habitual. En la villa ribereña se encuentran más acostumbrados a las pequeñas cuadrillas de amigos, que vestidos de la misma manera recorren las calles en estas 114 horas de fiestas.

Ser una peña multitudinaria en San Esteban no es habitual. En la villa ribereña se encuentran más acostumbrados a las pequeñas cuadrillas de amigos, que vestidos de la misma manera recorren las calles en estas 114 horas de fiestas.

Una de esas cuadrillas, con aires de gran peña, es El Cencerro. Actualmente está compuesta por catorce personas, siete parejas, pero hace años eran una multitudinaria peña de San Esteban.

El Cencerro se formó por vez primera en 1971, con la ilusión de dos chavales que 10 y 11 años, que animaron a su pandilla a formar esta peña en las fiestas sanestebeñas. Desde entonces hasta hoy, los chavales han sufrido muchos cambios, pero la peña también. En las fiestas del año 1984, El Cencerro se rompió porque los "cabecillas" se fueron a otra peña y no dijeron nada a nadie, y entonces había muchos peñistas que no vivían de continuo a San Esteban. A pesar de ello el negro y amarillo no desapareció en aquellas fiestas, porque algunos miembros seguían vistiendo orgullosos los colores de su peña.

Al año siguiente, una vez reunidos todos los interesados, los cencerros volvieron a sonar por las calles de San Esteban.

Entre las actividades que hacían el "antiguo Cencerro", destaca el Trofeo de la Bombilla. La peña el Cencerro tenía su sede en el Cuartel Viejo, mientras que otra peña sanestebeña, el Contraste, lo tenía en la Casa Cuartel. Entre ambas peñas disputaban un partido de fútbol en el que se jugaban la luz. El que perdía el partido pagaba los recibos de las dos peñas. Era una actividad que siempre contaba con gran animación.

Pero el nuevo Cencerro no se queda atrás en participación. Siempre dispuestos a colaborar en las actividades que se organizan en San Esteban han sido durante años protagonistas de la carrera "Todos a pedales", que comenzó organizando los Guays Toreros. Después de ganar en numerosas ocasiones el trofeo al mayor grupo disfrazado o al mejor disfraz comenzaron a organizarlo. Pero esta no es la única actividad que han preparado para el resto de sanestebeños. Fueron los encargados de dar el pregón del carnaval, lo que hizo divertirse a los vecinos que se habían disfrazado en la Plaza Mayor, además de sus reuniones como peña, que incluyen almuerzo o cena en el frontón, comparten sus dotes culinarias preparando pan con vino e instalando en el centro del Mercado medieval uno de los puestos más visitados, y también entre pucheros estuvieron en el amanecer de San Juan, cuando organizaron la chocolatada popular.

Ahora, añoran los años en los que llevaban en su peña a sus hijos, y esperan que algún días, estos vuelvan a recuperar el nombre de Cencerro para que no se pierda, pero mientras ellos seguirán luciendo uniforme. Vestidos de negro, con cinta amarilla y pañuelo del mismo color al cuello, hacen sonar los cuatro cencerros de sus pantalones, mientras en el lado izquierdo de su camisa lucen su símbolo, un círculo amarillo, que encierra ese dibujo tan especial para ellos. Si los veis pasar por las calles de San Esteban estas fiestas no os sorprendáis, parecen que están como un cencerro, pero son una de las alegrías de las fiestas.
Informa Ana Hernando